La normativa denominada Ley Karin introduce cambios en la
legislación laboral chilena con el propósito de reforzar los mecanismos
de prevención y gestión frente a situaciones de acoso laboral,
acoso sexual y conductas de violencia dentro de los entornos de trabajo.
Esta ley establece obligaciones para las organizaciones, promoviendo
políticas internas, protocolos de actuación y procedimientos claros
para investigar denuncias y resguardar la integridad de las personas
trabajadoras.
Su implementación busca fortalecer culturas organizacionales basadas
en el respeto, la convivencia laboral sana y la protección de los
derechos de quienes se desempeñan en instituciones públicas y privadas.